El pasado día dos de octubre fallecía a los 66 años el músico norteamericano Tom Petty. Un auténtico icono de la historia del rock and roll que con su prematura muerte ha dejado a miles, o mejor dicho, millones de fans con una sensación de “Free Fallin”, a quienes solo quedará el recuerdo y su extensa obra musical.

Tom Petty dejó una carrera variada en la que, además de su faceta en solitario y con su banda The Heartbreakers, colaboró, en distintos roles, con infinidad de artistas de la talla de Prince, Johnny Cash, Axl Rose, Eddie Vedder, Stevie Nicks y principalmente con un hombre que no necesita presentación, Bob Dylan, que fue acompañado por Petty y su banda durante una gira en la que forjaron una de las amistades más talentosas del rock. Las colaboraciones entre ambos músicos fueron comunes en discos y directos, en los que también solían hacer versiones de canciones de otros intérpretes, como “The House of the Rising Sun”, de The Animals, una de las canciones más conocidas de la historia y que se ha hecho un hueco en la cultura popular del mundo juego.

Además de las colaboraciones, Petty y Dylan formaron un grupo, o mejor dicho, un supergrupo con otros músicos de reconocidísimo prestigio como George Harrison, Jeff Lynne y Roy Orbison. El grupo se llamó Travelling Wilburys.

 

El cantante y guitarrista conoció la fama en la década de los 70 con la salida de su primer disco Tom Petty and The Heartbreakerscon el que consiguió debutar por todo lo alto con su “Rockin’ Around (With You)”, en el que demuestra su calidad vocal tras una serie de agudos bastante meritorios mientras se desliza sobre las notas del bajo de Ron Blair, que consigue una perfecta comunión con el batería Stan Lynch a lo largo de toda la obra y, especialmente, en esta primera canción.

En sintonía con esta primera canción se encuentra “Breakdown”, más macarrilla y en la que los coros y el piano llevan casi todo el peso del tema. Mike Campbell, guitarrista y fiel escudero de Tom Petty a lo largo de su obra, demuestra su saber estar al no invadir la parte vocal y ceñirse a algunas notas furtivas que se repiten.

Otra de las grandes canciones de este disco es “Anything that’s Rock and Roll”en la que Mike Campbell sí se luce y formula un solo serio y lleno de clase. Cierra el álbum una de las mejores canciones de Petty, que posiblemente ha cantado medio Estados Unidos durante los años setenta y que todavía sigue viva en la actualidad. Prueba de ello es el concierto que se celebró en el descanso de la Super Bowl XLII, en la que fue una de las canciones con las que el público más disfrutó.

El segundo disco de Tom Petty & The Heartbreakers no fue todo lo bien que se podía esperar, ya que en parte fue una repetición de la fórmula del éxito de su disco de debut. Con todo, dejó grandes temas como “I Need to Know”, que bebe directamente del rock and roll americano y del power pop. Tanto en el primer como en el segundo álbum, las reminiscencias a The Byrds son continuas, algo que demuestra el conocimiento técnico necesario para imitar sus melodías, dignas de un virtuoso.

El tercer y posiblemente mejor álbum de Tom Petty, Damn The Torpedoesestá repleto de hits que sin duda relanzaron al bueno de Tom al nivel de estrella, pues no hay una canción que no sorprenda para bien, cada una es un auténtico himno del rock. Con “Refugee” como punto de partida y seguido de grandes temas como “Even The Losers” o “Don’t Do Me Like That”, en la que el piano marca la voz cantante y sobre la que se construyen las armonías, hacen que este disco sea todo un cañón preparado para tirar con las salas de conciertos y los estadios.

Mención aparte merecen dos discos de Tom Petty en solitario. El primero, datado en 1989 y titulado Full Moon Fever, es un compendio de canciones que pese a haber presentado en solitario estaban repletas de grandes colaboraciones, entre las que se encontraban algunos Heatbreakers como Campbell o incluso el Beatle George Harrison, y en el que se incluyen grandes temas que lo han encumbrado más, si cabe, en el canon musical mundial. Temas como “Free Fallin”, totalmente emocional, contrasta con, según los críticos especializados, una de sus mejores canciones, “Runnin’ Down A Dream”, con una entrada principal apoteósica y que sería el perfecto complemento para una huida en el desierto con el coche a todo gas. Llama mucho la atención la forma en la que se enlazan la voz calmada y elegante de Petty con los acordes y riffs distorsionados que se escuchan de fondo. Sin duda, una obra maestra.

Wildflowers fue su segundo disco en solitario, en el año 1994, y contiene otro de los grandes hits de su discografía siendo versionado por varios músicos de prestigio internacional. Esta canción es “Honey Bee”, una obra valiente que rompe con la temática elegante y folkie de otras canciones sin electricidad como la melodiosa “Wildflowers”.

Para la creación de este disco contó de nuevo con la ayuda de algunos de los Heartbreakers y de otras estrellas como otro Beatle Ringo Starr que colabora en “To Find a Friend”. Con este disco Tom Petty se consagra como letrista de una época y de muchas generaciones.

Su muerte, trágica y repentina, le ha arrebatado la posibilidad de seguir con su gira de celebración del 40 aniversario de Tom Petty & The Heartbreakers, pero su música seguirá sonando por todas partes.

Sobre El Autor

Estudiante de Diseño. Colaboradora en Culturavia

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