¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía…eres tú”. Ya en 1868 el poeta y narrador español Gustavo Adolfo Bécquer nos mostraba su parecer sobre el significado de poesía, un género literario que busca expresar la belleza por medio de la palabra, verso o prosa. A lo largo de la historia son muchos los poetas que han utilizado esta composición literaria como canal de expresión y manifestación artística. Es habitual que el autor sitúe sus poemas en el presente y que recurra al verso corto, en los que pueden apreciarse repeticiones fonéticas o semánticas.

Los poesías cortas han existido desde que el ser humano adquirió la capacidad de comunicarse con sus semejantes y existen una gran variedad de tipologías. Entre los diferentes tipos de poemas se considera que el más subjetivo es la lírica, dentro del cual se encuadran los subgéneros égloga, oda, elegía y sátira.

Cada uno de estos subgéneros cuenta con populares representantes que dejaron sus poesías para la posterioridad. Por ejemplo, el poeta chileno Pablo Neruda (1904 – 1973), considerado como el poeta más destacado e influyente del siglo XX, brindó a las odas modernidad pero sin olvidar la esencia que caracteriza a estos textos poéticos, tal y como se puede apreciar en sus ‘Odas elementales’ (1954).

Por su parte, Garcilaso de la Vega (1501 – 1536) destacó con sus églogas en las que aludía de forma idealizada a la naturaleza, paisajes y seres vivos, como en su ‘Égloga I’. Francisco García Lorca (1902 – 1976) con sus elegías en las que manifestaba su dolor por la muerte de un ser querido o el poeta cordobés Luis de Góngora (1561 – 1627) quien utilizaba la sátira para caricaturizar a un personaje con palabras.


El dulce lamentar de dos pastores,

Salicio juntamente y Nemoroso,

he de contar, sus quejas imitando;

cuyas ovejas al cantar sabroso

estaban muy atentas, los amores,

(de pacer olvidadas) escuchando.

Pablo Neruda – Oda


El dulce lamentar de dos pastores,

Salicio juntamente y Nemoroso,

he de contar, sus quejas imitando;

cuyas ovejas al cantar sabroso

estaban muy atentas, los amores,

(de pacer olvidadas) escuchando.

Garcilaso de la Vega – Égloga


La cogida y la muerte

A las cinco de la tarde.

Eran las cinco en punto de la tarde.

[…]

la muerte puso huevos en la herida

a las cinco de la tarde.

Francisco García Lorca – Elegía 


Dicen que ha hecho Lopico

contra mí versos adversos;

mas si yo vuelvo mi pico,

con el pico de mis versos

a este Lopico lo-pico.

Luis de Góngora – Sátira 


Sobre El Autor

Periodista. Fundador de Culturavia.

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