El dúo británico de música electrónica ha vuelto, una vez más, a dejarnos con la boca abierta con su último vídeo. The Chemical Brothers cuentan con un largo historial de videoclips soberbios en los que siempre combinan ideas originales con una cuidadísima puesta en escena y el uso de efectos especiales para llevar la imagen en movimiento a una nueva dimensión. Por ejemplo, deslumbraron en el pasado con sus colaboraciones con el director de cine francés Michel Gondry, y a principios de este año volvían a conseguirlo con el vídeo de ‘Wide Open’, un tema extraído de su último trabajo, Born in the Echoes (Virgin Records, 2015), que cuenta con la participación del artista norteamericano Beck.

El vídeo, protagonizado por Sonoya Mizuno, nos muestra a una bailarina que se mueve por un garaje mientras su cuerpo se va transformando en una especie de malla que imita la estructura de las células. Danza y efectos 3D que dan como resultado esta maravilla visual:

La dirección del vídeo corre a cargo de Dom&Nic, Dominic Hawley y Nic Goffey, quienes han sido otros de los colaboradores habituales en la producción visual de la música de The Chemical Brothers. Son responsables, entre otros, de uno de los vídeos más célebres de los británicos: ‘Hey boy, hey girl’ (Surrender, Virgin Records, 1999).

Gran parte del mérito de ‘Wide Open’ se debe al excelente trabajo realizado en la laboriosa elaboración de los efectos especiales que sustentan el vídeo. Esta misión se encomendó a la productora The Mill. Este estudio londinense cuenta con una amplia experiencia, especialmente –igual que Dom&Nic- en el mundo de la publicidad. Han trabajado con grandes compañías como Poker Stars o Audi para quienes han realizado campañas espectaculares, diferentes y muy reconocidas en el sector publicitario.

Los anuncios publicitarios sirven como conejillo de indias para experimentar con efectos, formas e imágenes que luego invaden la pequeña y la gran pantalla. Son producciones de apenas un minuto que actúan como plataforma para trabajos más complejos.

En el caso de ‘Wide Open’ se trata “simplemente” de un plano secuencia de unos 4 minutos y medio, que ya de por sí requiere mucho ensayo y preparación. La dificultad añadida cuando hay que recrear en 3D los movimientos y el escenario de esos 4 minutos y medio, hacerlos coincidir a la perfección y que el efecto dure durante exactamente 6.798 frames.

Además de tener que sincronizar la imagen real y la generada virtualmente, la dificultad residía en recrear la imagen que se ve a través de la malla en la que se va transformando el cuerpo de la bailarina. El equipo de The Mill tuvo que eliminar las distintas partes que van desapareciendo y crear no sólo las paredes o el fondo del garaje sino también otras partes del cuerpo que se ven al pasar un brazo o una pierna por delante.

Un meticuloso trabajo llevado a cabo por un amplio equipo de profesionales, según explican ellos mismos para FXGuide, tuvieron que eliminar algún tipo de información en prácticamente el total de los casi 6.800 frames de la grabación y hacer recreaciones 3D en un total de 5.827 frames. Todo eso sumado al trabajo de cámara, en el que no se utilizó ningún tipo de edición o corte; los movimientos de cámara estaban programados de manera que acompañasen a la bailarina y a la vez ayudasen a que la transición entre la imagen física y la malla virtual fuera lo más natural y sutil posible.

Aquí tienes un vídeo en el que puedes seguir paso a paso cómo ha sido el proceso de producción de esta gran obra de artesanía visual que es ‘Wide Open’.

Sobre El Autor

Periodista. Fundador de Culturavia.

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